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SOBRE LA FINALIZACIÓN SIN ACUERDO EL 29 DE OCTUBRE DEL PERIODO DE CONSULTAS DE LOS EXPEDIENTES PROMOVIDOS POR IBM

El día 1 de septiembre la Dirección de IBM anunció a la representación de los trabajadores en la empresa la apertura de tres procedimientos: uno de despido colectivo de 137 empleados, otro de modificación sustancial sobre el sistema de retribución (bajada salarial del 12% del sueldo), y otro más, denominado de inaplicación, pero consistente en una unilateral transformación del Plan de Beneficios Voluntarios.

Para los tres procedimientos, la ley está diseñada tomando en consideración un propósito prioritario y principal: posibilitar a la empresa, si concurren causas objetivas, la alteración sustancial de las condiciones o la extinción de contratos de trabajo de la plantilla. Es al empresario al único al que se le confiere la iniciativa y se presupone que la decisión es adoptada en función del interés empresarial.

Cuando la propuesta reviste un carácter colectivo, dicha decisión debe ir precedida por un período de consultas con los representantes de los trabajadores, pero siempre respecto de una medida que previamente ha configurado y diseñado el empresario, pese a que pueda sufrir alteraciones en la negociación con la representación de los trabajadores. El período de consultas versará sobre las “causas motivadoras de la decisión empresarial”, precisamente porque la acreditación de esas causas es el presupuesto para la negociación, y en ésta se debatirá la razonabilidad, proporcionalidad y adecuación de las medidas propuestas por la empresa para afrontar dichas causas.

Sin embargo, hay una importante diferencia en la finalización del periodo de consultas en los tres expedientes, ya que para el despido colectivo y la modificación del sistema retributivo, si no hay acuerdo, el empresario notificará a los trabajadores su decisión sobre el despido colectivo, y sobre la modificación, que será ejecutiva. Frente a ella, los representantes de los trabajadores sólo podrán acudir a la tutela judicial, si entienden que por el empresario se ha vulnerado la ley. Para la inaplicación del Plan Tradicional, sin embargo, el empresario no puede ejecutar la medida propuesta sino que debe llevar su decisión a instancias de mediación o arbitraje ante el SIMA, y posteriormente ante un órgano administrativo del Ministerio de Empleo, que podría en última instancia imponer un arbitraje.

Pero, en cualquier caso, es importante recordar que conforme a nuestra legislación, cualquiera de las medidas empresariales, dada su gravedad, requiere como presupuesto necesario que concurran situaciones objetivadas de crisis, que IBM ha planteado en el ámbito económico, productivo y técnico. Para su acreditación la ley establece, además de unos requisitos formales estrictos, sobre el tiempo, la forma y los sujetos que intervienen en las “consultas”,  la concurrencia de dos principios básicos que deben mantenerse en la negociación: información y buena fe, que deben regir el periodo de consultas, a fin de que los representantes de los trabajadores tengan un conocimiento cabal de los esfuerzos que pueden y deben asumir en interés de todo el colectivo al que representan.

En IBM se inicia el periodo de consultas, el día 22 de septiembre de 2015, y se han mantenido 10 reuniones, en las que se ha tratado sobre los tres procedimientos. Los Comités de Empresa, a través de la Mesa Negociadora y tras la documentación entregada por la Empresa, siempre han rechazado la concurrencia de la crisis, tanto económica como técnica y productiva, alegada por la empresa, por entender que los datos no eran acordes a la realidad empresarial y del sector, y se centraban de manera intencionada y parcial en IBM S.A. marginando la relevancia del grupo de empresas del que es cabecera en España, y la realidad de su pertenencia a una instancia internacional que es la que toma las decisiones relevantes: todos sabemos que los empleados trabajamos indistintamente para todas las empresas del grupo, e incluso, para organizaciones de IBM de otros países, y los resultados no pueden disociarse en exclusiva para IBM S.A.

Los datos relevantes se fueron proporcionando de manera dificultosa de analizar, y no siempre en los términos que se solicitaban, en particular los relativos a la cuestión que siempre planteamos como central de los tres expedientes: la pretendida inaplicación del Plan Tradicional. Desde el primer momento planteamos que lo que subyacía realmente en estas medidas empresariales era amortizar el coste de la ejecución de la Sentencia de 11 de noviembre de 2011 de la Audiencia Nacional. Por ello, planteamos que se retirasen los expedientes de despidos y de bajada de salarios, para concentrarnos en  encontrar una solución al problema de las pensiones, que la empresa nunca ha abordado de manera seria pese a su relevancia. Y aquí es donde la buena fe exigible a la empresa ha brillado por su ausencia pues no ha permitido a lo largo de todo el expediente que pudiéramos conocer el coste total del sistema de pensiones y el ahorro real pretendido, ni ha sido cierto, tal como pudimos detectar, que los ahorros pretendidos lo fueran sólo a futuro, pues también estaba reduciendo derechos a 31 de diciembre de 2015 pese a manifestar que el coste estaba dotado y que no se vería afectado.

Además, la negociación de los otros dos expedientes se supeditó siempre a un acuerdo en pensiones, imposible por lo señalado. Respecto del expediente de los despidos, IBM ha propuesto intentar mejorar las condiciones con más días por año trabajado y topes en las indemnizaciones, aceptando la voluntariedad inicial, reservándose la empresa siempre la capacidad de veto, y forzando solo el resto hasta el mínimo planteado. En cuanto a los salarios, aunque siempre han manifestado que su bajada podía retirarse en función de los beneficios que pudieran obtener con el efecto combinado de los despidos y la negociación de pensiones, en el último momento se vinculó directamente de forma que su bajada sería mayor o menor según se disminuyesen más o menos  las aportaciones futuras a las pensiones, es decir, pagar de nuevo las pensiones con nuestro salario, como se hacía en el Plan Alternativo.

En el tema de las pensiones, hemos llegado a plantear, junto con nuestros asesores, hasta tres distintas alternativas que podían reducir los gastos a futuro, a cambio de reconocer los derechos reales a 31 de diciembre, que teóricamente deberían estar dotados, y obtener la titularidad sobre los mismos. IBM no ha aceptado inexplicablemente los planteamientos de ahorro a futuro en el sistema, derivados de una transformación real del mismo, con salvaguarda de los derechos del colectivo que no migró en 1993. Ello ha impedido resolver los múltiples problemas abiertos por la aplicación restrictiva de la Sentencia de la Audiencia, tanto en cuanto a los colectivos excluidos, como respecto de la problemática de los traspasados desde IBM GSE, y como respecto de las regularizaciones de las aportaciones al difunto Plan Alternativo, que siguen queriendo aplicar a futuro, y con intereses abusivos en las cantidades, ya gravadas en su día con una fiscalidad innecesaria, y resultado de la mala gestión empresarial.

IBM parecía tener como objetivo generar el suficiente pánico en la RLT que nos hiciera firmar la congelación reducida del Plan Tradicional de la que nos enteraríamos en el momento de la jubilación, manteniendo en fondo interno los derechos de pensión que nos quedaran para seguir maniobrando con ellos como hasta ahora.

Finalmente se propuso por IBM una solución arbitral para el tema de las pensiones, como condición para aplicar las condiciones negociadas ya en materia de despidos colectivos y de reducción salarial, pero ello implicaba la firma de un cheque en blanco, aceptando una concurrencia de causas y una transformación del sistema, que había sido imposible definir en una negociación caracterizada por la falta de transparencia y de seriedad.

Acudiremos, si no conseguimos reabrir la negociación, al arbitraje en última instancia de la Comisión Consultiva, pero en el mismo discutiremos la concurrencia de causa para transformar, que no inaplicar, el sistema de pensiones, así como la legalidad y constitucionalidad de la medida: no tenemos miedo a que se haga justicia, ya que IBM sigue aplicando prácticamente las mismas técnicas negociadoras que  utilizó en 1993, como recordaréis los veteranos del lugar, cambiando duros por pesetas e intentando convencernos de que valen lo mismo.
Por todo ello, no nos han dejado ninguna otra salida si queremos preservar los derechos de la inmensa mayoría de los trabajadores, y finalmente ha terminado el periodo de consultas sin acuerdo. Y ante las medidas que tome la empresa, actuaremos con toda nuestra capacidad: no nos pueden volver a engañar. Somos responsables para adoptar, en su caso, medidas de ahorro de costes que mejoren la competitividad de la empresa en la que trabajamos, pero igualmente como a adultos nos tienen que tratar a la hora de negociar, desechando prácticas viciadas ya, de imposible implementación en 2015 tras la experiencia acumulada.

Confiamos, no obstante, en que la empresa recapacite y no ejecute las medidas anunciadas pues es, sin lugar a dudas, la primera interesada en una resolución negociada del conflicto. Estamos y hemos estado dispuestos a negociar siempre, pero  es difícil hacerlo bajo estas presiones y amenazas, tal como hemos trasmitido a la dirección insistentemente.
Por tanto, nuestra postura sigue siendo la misma: retirada de los tres procedimientos y apertura de una mesa de negociación sobre el tema de pensiones con rigor, transparencia y responsabilidad.

Mañana jueves 5 de noviembre a las 18:00 en el comedor del centro de trabajo de Santa Hortensia celebraremos a una asamblea informativa.