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LA DIRECCIÓN “SE LLAMA ANDANA

Utilizamos esta curiosa expresión para designar a aquella persona que se desentiende de un asunto o de un compromiso, o hace caso omiso de las peticiones o solicitudes.

Y eso es lo que esta haciendo la dirección de IBM, ya que se desentiende de su compromiso a abonar los gastos de nuestros asesores: jurídicos y actuariales.

Aunque en el acuerdo no se explicita, estaba claro, y así se acordó entre las partes, que la dirección de la empresa se hacía cargo de los gastos necesarios de nuestros asesores, ya que de otra forma los comités no disponíamos de fondos para poder abordar las fases que el acuerdo establecía y que suponía un trabajo muy técnico jurídico y  actuarial imposible de abordar sin asesores.

Una vez firmado el acuerdo, y en la primera fase, que supone tener que ir al arbitraje para la “regularización”, la dirección hace caso omiso de nuestras peticiones y se desentiende de su compromiso.

¿De qué cantidad estamos hablando? Estamos hablando de 754.000 euros, incluyendo en esta cantidad tanto el trabajo pasado, es decir el realizado durante varios meses en el ERE, modificación salarial e inaplicación del Plan Tradicional por parte de especialistas altamente cualificados y con gran experiencia en las áreas jurídica, económica, actuarial y financiera, como las tres fases del acuerdo futuras: regularización, valoración de derechos pasados y diseño del nuevo plan. Esto último conllevará también más de 6 meses de trabajo muy complejo.

¿Cuánto ha pagado y pagará la empresa a las 5, SÍ CINCO, empresas de asesores externos, incluidos dos despachos de abogados de alto copete?

Entendemos por tanto, que se estaría originando una desproporción objetiva e insalvable entre las obligaciones y derechos de las partes que podría dar lugar a la nulidad del acuerdo. Por tanto, por nuestra parte, nos veremos liberados de nuestras obligaciones e iniciaremos las acciones legales pertinentes  en cuanto al incumplimiento del acuerdo, incluyendo la posible demanda colectiva en contra de la rebaja salarial, si la dirección no modifica su posición.

La desproporción y desequilibrio que supone que solo una parte pueda disponer de los medios para obtener el conocimiento basado en técnicas y experiencias no al alcance de cualquiera, podría producir una situación insalvable. Como siempre lo hemos hecho, y como los acontecimientos judiciales lo atestiguan, necesitamos, estamos obligados a trabajar con garantías de contar con asesores profesionales contrastados. La empresa, en su osadía, incluso ha planteado que podríamos prescindir de quienes nos han orientado durante años hasta conseguir restablecer el equilibrio entre todos los empleados.